Un niño de 11 años ha sido secuestrado en su propia casa por hombres armados, que portaban rifles y cosechadores, situados en el distrito de Potrerito, en Jamundí, un valle del Cauca, al sur de la ciudad. Este triste incidente fue denunciado por el alcalde local, quien afirmó que el niño parece estar en condiciones adecuadas de salud.
Proceso
Personero con algunos familiares del niño y la comunidad en el distrito de Villanueva.
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Personería de Cali
El presidente ha comentado sobre la situación, indicando que no cuenta con detalles específicos sobre las conversaciones que se están llevando a cabo entre la Iglesia y representantes internacionales. Él enfatizó que se trata de un menor, por lo que la información es extremadamente delicada y privada.
Secuestro de niños en Jamundí, Valle del Cauca
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Arturo López, gobernador de la zona sur de la Arquidiócesis de Cali, quien está involucrado en el proceso de diálogo, informó que hubo indicios de que el niño goza de buena salud. Se mencionó que existe una intención positiva para realizar un intercambio o entregar al menor pronto. Sin embargo, dejó claro que el secuestro es un error grave que afecta a toda la comunidad de Jamundí.
La marcha estaba llorando por la liberación del niño.
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Juan Pablo Rueda / El Tiempo
Desde el 3 de mayo, se ha puesto en marcha un proceso humanitario coordinado por las autoridades junto con delegados de la Cruz Roja de las Naciones Unidas (ONU) y la Arquidiócesis de Cali, con el objetivo de lograr la liberación del niño a manos del grupo armado que se lo ha llevado. Se ha confirmado que los disidentes del frente «Jaime Martínez» están involucrados en este caso.
A medida que la situación ha avanzado, las declaraciones del presidente de Jamundí han sido ampliamente difundidas. En la comuna se han llevado a cabo marchas, incluyendo una reciente, donde la comunidad clamó por el regreso seguro del niño, quien quedó privado de pasar el Día de la Madre con sus seres queridos.
Martha Isabel Gutiérrez, la personalidad urbana de Jamundí, también alarmó sobre la situación, afirmando que el niño está en buenas condiciones, aunque insistió en que este problema requiere una atención administrativa exhaustiva.
El arzobispo Luis Fernando Rodríguez ha hecho un llamado fervoroso para que el niño «regrese sano y salvo, sin condiciones, para que pueda vivir en paz con su familia». Asimismo, resaltó el compromiso de la iglesia, la cual está dispuesta a colaborar en la liberación del menor.
El arzobispo también ha expresado su descontento por la repetición de estos fenómenos en el país. «Es inconcebible que los niños sean utilizados como escudos en situaciones de violencia. Los menores no deben ser victimizados o utilizados por grupos armados o redes criminales», afirmó Gerardo Mendoza, una figura destacada en Cali.
Mendoza subrayó la urgencia de adoptar acciones preventivas y de protección en una región inmersa en la violencia.
«Los niños son inviolables»
Con gran indignación, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, condenó el secuestro, calificándolo de doloroso y un acto que merece rechazo por parte de toda la sociedad. Exigió que se activen los protocolos necesarios para asegurar el regreso del niño.
«Los niños son inviolables y deben ser protegidos. No deben ser parte de la violencia que vive nuestra nación», afirmó Toro. Este hecho revela una violación grave de los derechos humanos, y hace un llamado al gobierno nacional para que, de la mano con diferentes instituciones, se trabaje por la rápida liberación del menor y su protección.
El gobernador anunció una colaboración estrecha con la policía y el ejército para ubicar al niño y apresar a los responsables. También solicitó a la Iglesia, a las organizaciones de la ONU y a la Cruz Roja que trabajen en conjunto para garantizar la liberación segura del menor. «Exigimos el retorno inmediato del niño a su familia. Este acto no debería haber ocurrido», concluyó Toro.
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