El Papa Francisco, quien falleció el lunes 21 de abril, realizó su llegada a Colombia el viernes 8 de septiembre de 2017. Esta fue su segunda visita histórica al país, que significó un momento de gran relevancia y alegría para muchos. En un recorrido lleno de simbolismo y amor, el Papa inició su visita aterrizando en la base aérea de Apiay, desde donde partió hacia Villavicencio, en la región de Meta.
En un acto conmovedor, varios niños vestidos con traje típico de los llanos del este colombiano se acercaron a recibirlo, saludando al Santo Padre con mucho entusiasmo y esperanza. Como muestra de afecto, uno de los niños le entregó un rosario, un símbolo del catolicismo que el Papa recibió con gratitud. Además, un niño le ofreció un poncho llanero, que el Papa no dudó en colocarse sobre su hombro derecho, simbolizando su conexión con la cultura local.
Una gran fiesta de Llangeros al Papa Francisco
Después de este emotivo encuentro, el Papa se trasladó en su vehículo a Puerto López, recorriendo la Avenida La Maracos en la capital de Meta. A lo largo del trayecto, los habitantes de la región, incluidos colonos de varias áreas, salieron a darle la bienvenida, ondeando con orgullo las banderas de Colombia y del Vaticano. En esta bienvenida masiva, miles de personas manifestaron su amor y aprecio entre risas y lágrimas.
El 8 de septiembre de 2017, el Papa Francisco apareció en Villavicencio, Meta, en Papamóvil. Foto:Héctor Fabio Zamora. Tiempo
Durante su recorrido, una mujer logró correr tras su vehículo y llegar hasta la ventana, donde pudo entregarle un papel. Este contacto directo con los fieles fue uno de los momentos más impactantes, reflejando la cercanía que el Papa buscaba mantener con todos.
Una vez llegó a la entrada del lugar donde se realizaría la misa, el Papa salió de su automóvil y se subió al Papamóvil, donde realizó un recorrido por el ambiente festivo, repleto de música y danzas típicas, rodeado de los fieles que habían llegado desde la noche anterior con mucho entusiasmo y fervor.
«El Llano está contigo»: Mensaje de Villao al Papa
En MacKeys, el Papa bendijo a varios niños que se acercaban con sus padres y se mostró cálido y afectuoso. En una ceremonia que celebró la herencia cultural, un grupo representativo de la comunidad nativa le dio la bienvenida, creando un momento de gran significado al honrar las raíces indígenas del país. En uno de los momentos más emotivos de la jornada, el Papa abrazó y besó a algunos de los niños de una comunidad de ancestros, aceptando con alegría un collar de semillas y un sombrero vueltiao, que no dudó en usar como muestra de respeto por la cultura local.
Con una multitud de más de 600,000 personas ante él, estallaron en vítores: «Francisco, un amigo, una llanura está contigo», recibiendo un cálido aplauso mientras tomaba posesión en el escenario principal para presidir la misa masiva.
El 8 de septiembre de 2017, el Papa Francisco apareció en Villavicencio, Meta, en Papamóvil. Foto:Héctor Fabio Zamora. Tiempo
Reconciliación, paz y memoria histórica
En su homilía, el Papa Francisco enfatizó la importancia de la reconciliación, considerando que no es solo un concepto abstracto, sino una acción práctica que debe ser cultivada. «La reconciliación no es una palabra abstracta; sino una oportunidad para abrir las puertas a todas las personas que han vivido el dolor del conflicto», dijo. Durante la tarde, en el Parque Malocas, el Papa mantuvo una reunión emocional con víctimas de violencia, excombatientes y comunidades indígenas, promoviendo un mensaje de perdón y unidad para sanar las heridas del pasado, como recordó el arzobispo de Villavicencio, Misael Vaca.
El 8 de septiembre de 2017, el Papa Francisco apareció en Villavicencio, Meta, en Papamóvil. Foto:Héctor Fabio Zamora. Tiempo
El padre Carlos Julio Belttrán también compartió que uno de los momentos que más le impactó fue cuando el Papa escuchó los testimonios de quienes habían sufrido a raíz de la violencia en Colombia. «Su mensaje sobre la importancia de la reconciliación fue muy claro, así como su llamado a perdonar las heridas causadas por los conflictos armados», compartió el padre Belttrán.
«El Santo Padre escuchó atentamente las historias de las víctimas y cómo la violencia había marcado sus vidas, brindándoles un gran amor y generando así un ambiente en el que muchos comenzaron a sanar», agregó el padre Belttrán.
En ese contexto, el Papa manifestó: «Cuando las víctimas superan la comprensible tentación de buscar venganza, se convierten en los verdaderos héroes de los procesos de construcción de paz». Prosiguió diciendo: «Llevas en tu corazón y en tu cuerpo las huellas de tu historia y la de tu gente, marcada por eventos trágicos, pero también por actos de gran humanidad y heroísmo».
Cuidar un hogar y paz común con la naturaleza
El Papa concluyó su visita a Villavicencio dirigiéndose al Monumento de Reconciliación, la Cruz de La, en el Parque Los Fundadores. Un grupo de 700 niños, junto con representantes de pueblos indígenas locales, esperaban ansiosos la bendición de Francisco. Al llegar, el Papa dedicó un momento de silencio en memoria de más de ocho millones de vidas arrebatadas por la violencia armada en el país. Después, junto a dos niñas, plantó un árbol al lado de la cruz de reconciliación, simbolizando un futuro más esperanzador para Colombia y su gente.
El 8 de septiembre de 2017, el Papa Francisco apareció en Villavicencio, Meta, en Papamóvil. Foto:Héctor Fabio Zamora. Tiempo
El padre Carlos Julio Belttrán expresó que el mensaje final del Papa Francisco fue claro para todos los colombianos: «porque somos parte del tejido complejo que forma la Arquidiócesis de Villavicencio, debemos cuidar de nuestra casa común. El acto de plantar un árbol es un símbolo de vida abundante y de cuidado por nuestro entorno».
«Doping espiritual»: la fuerza del Papa Francisco
Juan Guillermo Zuluaga, el gerente de la visita del Papa Francisco a Colombia, compartió que lo que más le impresionó fue la fuerza que mostró el Santo Padre a lo largo de su estancia. «A pesar de su estado de salud y los problemas que enfrenta debido a su edad, el Papa se mantuvo firme y con gran energía. Se despertaba entre las 3 y las 3:30 de la mañana para rezar, y su agenda era realmente abrumadora, lo que dejó a todos nosotros impactados», comentó Zuluaga.
Incluso al final del día, después de haber estado todo el día interactuando con los fieles, bendiciendo y sosteniendo las manos de quienes se acercaban, parecía como si hubiera recuperado su energía. «Era como si lo volvieran a conectar a una corriente eléctrica», dijo Zuluaga. Cuando pregunté a uno de sus colaboradores sobre el secreto detrás de la energía del Papa, respondió: «Este es un simple dopaje espiritual», explicando que el amor de la gente le daba la vitalidad que necesitaba para continuar con su misión.
También puede estar interesado:
Monsor Jorge Enrique Jiménez, Cardenal de Colombia habla. Foto:



