La trágica historia de Eduardo Pinto Viloria, un destacado Doctor del legista asesinado hace 9 años, ha capturado la atención de Colombia una vez más. Dayana Jasir, su esposa, fue sentenciada recientemente a 57 años de prisión, revelando un relato complejo y perturbador que unió amor, venganza y traición. La voz de Rebecca Viloria, madre de Eduardo, resuena con dolor y justicia ante tales eventos que han dejado una huella imborrable en la sociedad.
El fatídico día, el 4 de mayo de 2016, Barranquilla se vio sacudida por la noticia del asesinato de Pinto Viloria, que era conocido como Director Regional de Medicina Legal del Norte. El hecho sucedió en su propia casa, lo que desató una intensa investigación judicial para esclarecer lo ocurrido. Desde el principio, el crimen levantó interrogantes y sospechas sobre sus verdaderas motivaciones.
Las primeras versiones apuntaron a un robo, donde unos delincuentes entraron en su hogar con la intención de hurtar. Sin embargo, la realidad era más oscura: el ataque se disparó y, lamentablemente, la víctima fue trasladada de urgencia a la Clínica Murillo, donde se confirmó su fallecimiento. La investigación posterior del CTI y Sijin cambió el rumbo de la indagación, replanteando la narrativa del robo a un asesinato planificado.
Un crimen que conmocionó Barranquilla
Las autoridades utilizaron cámaras de vigilancia para rastrear a los culpables y así desentrañar un intrincado entramado de engaños que conectaba a Dayana Jasir y a Johan Belttrán Ulloque, un chofer que mantenía una relación clandestina con ella. Johan había estado involucrado en el transporte de Dayana, quien viajaba a Maico (La Guajira) para adquirir productos que luego vendía en Barranquilla. La planificación del asesinato fue, según las investigaciones, una amenaza premeditada.
Detenciones y confesiones
El 23 de junio de 2016, antes de que se consumara el crimen, varios cómplices como Miguel Ángel González Reales, Jesús Antonio Gutiérrez Arrieta y Johan fueron capturados. Johan confesó que el homicidio fue orquestado como un robo simulado y que Dayana Jasir era la mente detrás del plan disruptivo. Durante las investigaciones, se revelaron secretos y complicidades que estaban ocultos tras la fachada de un matrimonio.
Johan Belttrán, Miguel González, Jesús Gutiérrez, Dayana Jasir y Alberto Cabrera condenados. Foto:Social Networks- Zonacero.com
Dayana fue arrestada y así dejó de parecer la víctima, ya enfrentando serias acusaciones. Aunque fue enviada a prisión el 30 de junio, desestimó las imputaciones en su contra, dejando una sensación de injusticia. Mientras tanto, los que habían ayudado en el crimen recibieron penas significativas; el primero, Johan, fue sentenciado a 19 años en el mismo año.
El 1 de septiembre de 2016, Alberto Mario Cabrera Barrios, apodado «ñco», también admitió su culpabilidad y fue condenado a 17 años en noviembre. Este caso ha transcurrido en el sistema judicial por más de siete años, generando divisiones en la opinión pública.
Demandas y absoluciones iniciales
En noviembre de 2023, el Tribunal Penal del Circuito 12 de Barranquilla sorprendió al absolver a Dayana Jasir, a pesar de las pruebas en su contra, afirmando que el crimen fue cometido únicamente por Johan y otros, excluyéndola a ella de la acción. Este veredicto causó revuelo e incredulidad en la sociedad, donde Johan había identificado a Dayana como la instigadora.
Desenlace y retorno a la corte
Sin embargo, la situación dio un giro cuando la Corte Suprema de Barranquilla revocó la absolución, reestableciendo la condena de Dayana Jasir a 57 años y seis meses de prisión. Durante la audiencia, el juez Jorge Eliécer Cabrera Jiménez describió cómo Jasir actuó con plena conciencia y voluntad para facilitar el crimen contra su esposo.
Dayana Jasir Foto:Redes sociales
Además de la cárcel, se adicionales como la inhabilitación para ocupar cargos públicos por 20 años y una restricción en la posesión de armas. La detención de Dayana se ejecutó inmediatamente tras la decisión judicial, una orden de captura que se había esperado por mucho tiempo.
Reacciones familiares y defensa legal
Rebecca Viloria, madre del fallecido, expresó su alivio y satisfacción con la resolución del caso: «Gracias a Dios, se hizo justicia. Luchamos y al final se hizo la justicia», afirmando que le había costado tiempo lidiar con el dolor de perder a su hijo. Por otro lado, Dayana Jasir mostró su intención de apelar la decisión ante el Tribunal Supremo, a través de un recurso legal que le permite cuestionar la decisión en libertad. Su defensa, encabezada por Julio Ojito Palma, indicó que tienen un plazo de cinco días hábiles para presentar su apelación.
El asesinato de Eduardo Pinto Viloria ha dejado una sombra en Barranquilla, donde el caso ha protagonizado titulares y atenazado a la población por casi una década. Rebecca Viloria ha mantenido su fe en que se haga justicia, finalizando con la expresión: «Gracias a Dios que la justicia fue hecha».