Lluvias prolongadas amenazan producción cafetalera en Huila – Reporte diario

La producción de café en Colombia cayó bruscamente en marzo debido a los efectos de la variabilidad climática. En Huila, principal productor del país, la estructura productiva se mantiene sólida, según el Comité Departamental de Cafeteros. Sin embargo, ya se están planteando salvedades técnicas. Las constantes lluvias afectaron la floración y amenazaron la cosecha de la segunda mitad del año, crucial para finales de 2026.

Johan Eduardo Rojas López
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Las cifras resaltadas en rojo confirman lo que ya advirtieron los cafetaleros del país: la variabilidad climática está pasando factura al sector. Así lo revela el último informe de estimación de producción de café de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), que señala que la producción de marzo disminuyó un 29%, equivalente a una caída de 309 mil sacos de 60 kilos, de 1.064 millones en 2025 a 7.026 mil en 2025.

Sin embargo, la caída no es un hecho aislado, ya que en el acumulado de los últimos 12 meses, entre abril de 2025 y marzo de 2026, la producción alcanzó los 12.413 millones de sacos, cifra inferior a los 14.993 millones registrados en el período anterior; es decir, 2.580 millones de sacos menos. A esto se suma una caída del 33% en el año en curso y del 28% en el año cafetero.

El director general de la entidad, Germán Bahamón, atribuyó este comportamiento a condiciones climáticas que afectaron la disponibilidad de grano. Según explicó, la «variabilidad climática» sigue siendo un factor determinante en la dinámica productiva, lo que obliga a redoblar esfuerzos para estabilizar la oferta en los próximos meses.

“El resultado que enfrenta hoy el cafetalero colombiano, debido a las constantes lluvias, era predecible: menor productividad. Si a eso se le suman los bajos precios y los altos costos, se confirma que el negocio cafetalero será muy exigente en el 2026. Y así lo confirman los datos del primer trimestre”, afirmó el titular de Huilensea.

Y agregó: «La tendencia es clara y consistente. El balance del trimestre no permite lecturas simplificadas. Hay menor producción y menor capacidad exportadora. La convergencia de presiones productivas, climáticas y de costos explica las dificultades que enfrentamos como el renglón exportador más importante de Colombia».

El consumo interno sigue igual

Pero eso no es todo. En términos de exportaciones, las perspectivas también reflejan una ligera caída. Las ventas externas acumuladas en los últimos 12 meses se estiman en 12.109 millones de sacos, lo que equivale a una disminución del 6% respecto al mismo período anterior.

Por su parte, las importaciones preliminares alcanzaron 1.332 millones de sacos, mientras que el consumo interno ascendió a 2.288 millones de sacos, manteniéndose relativamente estable.

Caídas de acciones

En cuanto a los stocks, la Federación Nacional de Cafeteros afirmó que alcanzaron en marzo 891.000 sacos, lo que representa una disminución de 138.000 sacos respecto a febrero, cuando ascendieron a 1.029 millones. Esta caída, a su juicio, corresponde a la dinámica en la que las salidas superaron a los ingresos, en un contexto de menor producción y ajuste de las exportaciones, las importaciones y el consumo interno.

“Estos resultados refuerzan la importancia de avanzar en estrategias encaminadas a mejorar la productividad, especialmente a través de programas de fertilización y renovación de cafetales, con el fin de mantener la capacidad productiva del país y garantizar la estabilidad del sector cafetalero en el mediano plazo. Además, la Federación continúa fortaleciendo, a través de Cenicafé, la resiliencia climática del sector, escribe nota de prensa frente al tema del cambio climático.

Huila, en alerta técnica

En medio de este panorama nacional, Huila -principal productor de café del país- no es ajeno al impacto del clima, aunque por ahora el impacto aún se encuentra en fase preventiva.

Según el último informe del Sistema de Información del Café (SICA), al mes de abril de 2026, el departamento mantiene una sólida base productiva. Actualmente existen 149.924 hectáreas sembradas de café, de las cuales el 89% corresponde a cultivos según el modelo técnico joven, lo que garantiza un mayor nivel de productividad. A esto se suma el hecho de que el 80% de las plantaciones corresponden a variedades resistentes, lo que es un elemento clave para afrontar los desafíos fitosanitarios.

Sin embargo, las condiciones climáticas ya comienzan a generar alertas en el componente técnico. Según la Junta Departamental de Cafeteros, si bien hasta la fecha no existe información cuantitativa que registre pérdida de hectáreas, daños a infraestructura o situaciones críticas que afecten directamente el inventario de cultivos existente, el exceso de precipitaciones afecta los ciclos de floración. Y ahí está el punto crítico, porque esta floración es la que determina el alcance de la cosecha en la segunda mitad del año.

«El Huila se mantiene como el eje cafetalero del país. Si bien no hay daños físicos irreversibles, se alerta sobre el potencial de producción para el segundo semestre de 2026. (…) El Huila disfruta del cultivo de café joven y tecnificado (89% de los técnicos jóvenes), pero el sector técnico advierte que, si bien la ola invernal no destruyó los cafetales, la persistencia de la caída en la producción de flores podría reflejarse en la reducción de la producción de lluvias al cerrar el año», dijo a LA NACIÓN.

Segunda añada, en peligro

De igual forma, Ruber Bustos Ramírez, representante del Huila ante el Comité Directivo Nacional de la Federación Nacional de Cafeteros, asegura que la caída en la producción no sorprende al gremio, pues es una realidad que ya se evidenciaba en el campo.

“Como agricultor uno entiende cómo se comporta el cafeto y, debido a la ola invernal que se presentó el año pasado, los cafetales no estuvieron lo suficientemente preparados para la cosecha semestral (mayo, junio y julio), que es buena en algunas zonas y media en otras”, explicó.

Para el dirigente cafetalero, la influencia en el Huila aún no se refleja con la misma intensidad que a nivel nacional. Sin embargo, pronosticó que debido a las constantes lluvias de los últimos meses, la cosecha en octubre, noviembre y diciembre será muy pequeña, si no nula.

“La cosecha de mediados de año no variará mucho en el departamento, pero la cosecha del segundo semestre será menor respecto al año pasado, todo por las lluvias. Creo que el impacto en el Huila ya está presente. Aún no sabemos de cuánto será la merma, pero sí habrá una disminución respecto a años anteriores”, enfatizó.

Producción dividida en marzo

Producción: 754 mil sacos.
Exportación preliminar: 788 mil sacos.
Importación preliminar: 74 mil sacos.
Consumo preliminar: 178 mil sacos.
Variación de inventarios: -138 mil sacos.

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