Santiago. Jueves 12 de febrero de 2026. Chile lanzó Latam-GPT, un proyecto que pretende llevar su propio modelo de inteligencia artificial a América Latina, en un sector dominado por grupos estadounidenses, y con el objetivo de limitar ciertos sesgos observados en los sistemas actuales.
El proyecto es impulsado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) de Chile, una empresa privada con financiamiento público.
Latam-GPT cuenta con el apoyo de universidades, fundaciones, bibliotecas, entidades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil de países como Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, México, Perú, Ecuador y Argentina.
Latam-GPT quiere romper «prejuicios» y evitar que la representación de América Latina en el resto del mundo «sea igual», afirmó el ministro de Ciencia de Chile, Aldo Valle.
La región «no puede ser simplemente un usuario pasivo o un receptor de inteligencia artificial. Esto podría llevar a la pérdida de gran parte de nuestras tradiciones», añade.
A pesar de su nombre, esta herramienta no es una charlar con el que puedes interactuar. Se trata de una «gran base de datos» formada a partir de información de la región, que puede utilizarse para desarrollar aplicaciones técnicas, explica el ministro Valle.
Fronteras
El desarrollo de grandes modelos de IA se concentra principalmente en EE.UU., China y Europa. Además de Latam-GPT, han surgido otras opciones, como SEA-LION en el sudeste asiático o UlizaLlama en África, cuyo foco está en sus propias culturas.
Más de ocho personas se reunieron para capacitar al Latam-GPT terabytes información, equivalente a millones de libros.
Esta IA fue creada con apenas $550.000 de financiamiento, del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y recursos propios, además de convenios con otras instituciones.
Su primera versión fue desarrollada en la nube de Amazon Web Services, pero en el futuro será entrenada en una supercomputadora que tuvo que ser ensamblada en la Universidad de Tarapacá, en el norte del país, y que costó casi 5 millones de dólares.
«Los modelos desarrollados en otras partes del mundo, aunque tengan datos de América Latina, son un porcentaje bastante pequeño», dice Álvaro Soto, director de Cenia.
En esta etapa, la información del modelo está principalmente en español y portugués, aunque el objetivo es incorporar también contenidos en lenguas indígenas del continente.
Pero «no hay posibilidad de que (Latam-GPT) pueda competir contra los grandes modelos de IA», dijo Alejandro Barros, profesor del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile.
Latam-GPT es una plataforma gratuita que debería utilizarse para desarrollar aplicaciones y tecnología «más específicas de la región», afirma Soto.
el futuro
Un ejemplo de esto podrían ser las herramientas digitales para «hospitales con problemas logísticos o de uso de recursos médicos».
Una de las primeras empresas en utilizar Latam-GPT será la chilena Digevo, que desarrollará robots de conversación especializados en atención al cliente para aerolíneas o empresas comerciales.
Estas empresas «están muy interesadas en que sus usuarios se expresen y obtengan respuestas en el idioma local», dijo a la AFP Roberto Musso, director de Digevo, empresa dedicada al desarrollo de aplicaciones digitales.
Según Musso, Latam-GPT brinda la capacidad de reconocer «jergas, modismos e incluso el ritmo del habla» y evitar «problemas de sesgo» que pueden ocurrir en otros modelos de IA.