Ubicadas en el sexto piso de la entrada a la oficina del alcalde en Caldas, lucen con orgullo diez fotografías aéreas que abarcan diferentes épocas del siglo XX, un testimonio visual del cambio y la evolución de esta región. Estas piezas artísticas fueron creadas por el piloto Carlos Amórtugui Romero, quien ha capturado momentos significativos desde el aire en su carrera. Sin embargo, esta colección ha generado un intenso debate y controversia en la comunidad del sur del valle de Aburrá, principalmente por el hecho de que el contrato para adquirir estas fotos costó nada menos que 95 millones de pesos.
El concejal Jonathan Hurtado, miembro de la oposición, ha denunciado esta acción, argumentando que el monto gastado podría haberse utilizado de manera más efectiva en diversas actividades y programas necesarios dentro de la comuna. Hurtado ha señalado que se llevarán a cabo acciones legales correspondientes para abordar lo que considera un mal uso de los recursos, sugiriendo además que la situación debe ser investigada por las entidades de control de Antioquia.
En palabras de Hurtado, «hay múltiples irregularidades en torno a esta compra. Por un lado, se afirmó que la adquisición se enmarcaba dentro de una estrategia para fomentar un sentido de pertenencia y identidad, pero los fondos para esta compra provienen de la Secretaría de Desarrollo Económico». Además, cuestionó la utilidad de estas imágenes al estar expuestas en un área poco transitada como lo es el sexto piso de la oficina del alcalde. “¿Cómo se puede lograr un sentido de conexión si las fotos están colgadas en un sitio donde pocas personas tienen acceso?”, dijo Hurtado.
Para una comuna con recursos limitados, según el concejal, este tipo de gasto no sólo no es necesario, sino que podría ser visto como un desperdicio. En lugar de inversiones en arte, Hurtado sugiere que este dinero debería destinarse a programas que apoyen a los empresarios locales, aborden problemas de salud, o mejoren el Programa de Alimentación Escolar (PAE).
La controversia ha tomado forma desde que, en diciembre de 2024, la propuesta para la compra de estas fotografías fue presentada por Ricardo Adolfo Amorgui Londoño, hijo del piloto que realizó las capturas aéreas. A partir de esa fecha se comenzaron a formalizar los procesos para la adquisición de estas once fotos, con el objetivo de preservar un aspecto crucial de la cultura y la historia local.
Lo que dice la oficina del alcalde
Las fotos están en el alcalde de Caldas Foto:Cortesía
Desde la oficina del alcalde, Juan Gabriel Vélez, el Secretario de Desarrollo Económico y Social de Caldas, defendió la legalidad y el cumplimiento de los requisitos asociados con la adquisición, expresando que están seguros de que seguirán todas las normativas pertinentes. «Estamos en un periodo electoral, y es natural que los opositores busquen elementos para crear polémica. Nuestro papel es asegurar que las entidades de control verifiquen la validez de nuestros procedimientos», explicó Vélez.
El secretario también advirtió que su oficina tiene un enfoque en la inclusión social de la comuna, y argumentó que el acuerdo en cuestión está alineado con los objetivos de la secretaría. En cuanto al presupuesto, aclaró que estos recursos se habían asignado previamente en 2023, lo que significa que no fueron creados de la nada durante su gestión.
Se hace énfasis en que estas fotografías tienen un gran valor cultural e histórico, siendo únicas en su calidad, lo que respalda la legitimidad de la compra. «Aunque el contrato es de 95 millones, es importante tener en cuenta que este monto también incluye cargas fiscales como sellos y mantenimiento, que pueden incrementar entre un 30 y 35 por ciento», detalló Vélez.
Las fotos se exhiben en el pasillo debido a su alto valor, por lo que es vital mantener su integridad. Las estrategias para su exposición se implementarán en otros lugares de la comuna también.
Juan Gabriel VélezSecretario de Desarrollo Económico y Social de Caldas
«Dentro del plan de desarrollo impulsado por el alcalde, consideramos esencial recordar nuestro pasado y las raíces de nuestra comunidad. Aunque ya están expuestas en un lugar donde se valoran, nuestra intención es que se realicen estratégias de divulgación en varios puntos de la comuna», concluyó Vélez. Sin embargo, una inquietud se basa en el hecho de que tanto la revisión como la firma del contrato se llevaron a cabo el mismo día, lo que despertó suspicacias en algunos sectores.
En respuesta a este cuestionamiento, el portavoz del alcalde argumentó que el procesamiento de documentos administrativos puede ocurrir en un solo día, y que el cumplimiento de los procedimientos establecidos no debería ser cuestionado. «Todo el proceso contractual ha seguido las normativas estatales, y los recursos fueron debidamente asignados», insistió Vélez.
Alejandro Mercado
Editor de la nación
Medellín



