

Experian presentó una descripción detallada del panorama actual del fraude digital y los cambios requeridos por la introducción de la inteligencia artificial generativa.
En conversación exclusiva con EL TIEMPO, David Britton explicó quién está detrás de las nuevas amenazas, qué tecnologías está utilizando la empresa para detenerlas, por qué la identidad estará en el centro de la seguridad del futuro y cómo la industria se prepara para un ecosistema dominado por agentes digitales autónomos.
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Britton dice que Experian integra identidad y fraude porque tienen una fuerte superposición de datos y señales. La empresa opera 27 oficinas de crédito en diferentes regiones del mundo y gestiona 1,5 billones de registros de identidad autenticados basados en información bancaria real, como historiales de pagos de préstamos, hipotecas y tarjetas de crédito.
Estos datos permiten validar elementos esenciales del consumidor –identidad, dirección y número de teléfono– con alta precisión. Se complementan con señales digitales adicionales que fortalecen los procesos de verificación. Para 2024, esta infraestructura detendrá intentos de fraude por valor de más de 19 mil millones de dólares en todo el mundo.
Britton La empresa integra señales avanzadas como reconocimiento de dispositivos y biometría de comportamiento -incluyendo la velocidad de escritura, el uso de copiar y pegar, o los cambios entre aplicaciones- y el análisis de la red, que tiene en cuenta variables como el proveedor de Internet o el tipo de conexión.
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Estos elementos le ayudan a evaluar los riesgos asociados con los números de teléfono, como el intercambio de SIM o el desvío de llamadas, así como la antigüedad de los correos electrónicos. Este enfoque refleja la realidad en la que más del 50% de las interacciones digitales se producen a través de dispositivos móviles.
El directivo explicó que Experian aplica un modelo de defensa por capas que combina datos de identidad con variables contextuales que revelan cómo y desde dónde se conecta un usuario. Este enfoque reduce el “ruido” en los sistemas de revisión y reduce la cantidad de casos que deben evaluarse manualmente.
El resultado, según Britton, es una menor incidencia de fraude y una menor fricción para los usuarios legítimos. Con este modelo, la compañía rechaza la idea de que las empresas tengan que elegir entre seguridad y experiencia de usuario; Por el contrario, dice que ambos objetivos mejoran cuando se utiliza un ecosistema de datos sólido.
Durante la entrevista, Britton ofreció una perspectiva sobre el papel de la inteligencia artificial generativa en el futuro próximo. Él señaló que El enfoque agencial –agentes digitales capaces de ejecutar acciones de forma autónoma– se ha convertido en una prioridad estratégica.
Estos sistemas requieren nuevos niveles de seguridad que van más allá de los protocolos actuales. El primer desafío es el vínculo entre el ser humano y el agente.El objetivo es verificar que cada agente esté correctamente asociado con una persona autorizada y garantizar que las acciones del agente reflejen las verdaderas intenciones del usuario.
El segundo desafío es desarrollar señales de riesgo específicas para cada agente que sean distintas de las utilizadas para evaluar a los humanos. Actualmente, Experian está en conversaciones con proveedores de protocolos, empresas de modelos lingüísticos y actores financieros para alcanzar estándares que no existen hoy en día.
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Britton explicó que este trabajo implica desarrollar mecanismos que aseguren la integridad, la confianza y la reconciliación entre las identidades humanas y de los agentes. La compañía está explorando cómo puede aprovechar su infraestructura global –similar al papel que desempeñan las agencias de informes crediticios– para tomar decisiones confiables sobre los agentes que actúan en nombre de los usuarios. Se esperan avances significativos en los próximos seis meses y una profunda transformación del ecosistema en cinco años.
Las amenazas ya reflejan esta transición. Según Britton, el 50% de los ataques de fraude del año pasado involucraron herramientas de inteligencia artificial generativa.
El número de deepfakes utilizados para la falsificación de identidad aumentó un 1.100% y el número de identidades sintéticas aumentó un 300%.
Aunque el mercado de soluciones antifraude crece entre un 14 y un 15% anual, el fraude avanza más rápido que las inversiones en tecnología para combatirlo.



