Este no es un sector que se aproveche de las familias: constructores – Reporte diario

El gremio de constructores advirtió sobre consecuencias «perjudiciales» para los hogares, debido al aumento del salario mínimo y la propuesta de decreto del Ministerio de Vivienda, por el cual «el Gobierno impone controles de precios de la vivienda en Colombia». MinVivienda aseguró que “busca evitar aumentos desproporcionados”.

@cate_manchola

El sindicato de la construcción lanzó una dura advertencia sobre los efectos del aumento del salario mínimo y del proyecto de reglamento del Ministerio de Vivienda, advirtiendo que ambas medidas podrían producir «consecuencias no deseadas e incluso perjudiciales para los mismos hogares que pretenden defenderse», especialmente en la provisión de viviendas sociales (VIS).

Así lo afirmó Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), advirtiendo que el sector atraviesa una «recesión técnica» y que si bien estiman vender 200 mil unidades este año y seguir avanzando hacia la recuperación del sector, luego de las medidas las proyecciones cambiarán a la baja.

Aseguró que «este no es un sector que explota a las familias» y que la «posición del presidente» Petar hacia los constructores, que los llamó «estafadores», es inaceptable.

«Es un control de precios»

Para Camacol, el proyecto de decreto emitido por MinVivienda no tiene fuerza de ley, es “ordinario” y eventualmente fracasaría por desconocimiento de la normativa vigente. Se generó «confusión» en la opinión pública, por lo que aclaró que la medida en realidad no desindexa las viviendas del VIS. «Para ser claros, lo que está haciendo el gobierno es imponer controles de precios de la vivienda en Colombia», y además, el ejecutivo «pretende violar la regla de oro de la economía de mercado; esto no es Cuba».

La norma busca unificar el límite de vivienda del VIS, que actualmente está fijado en 135 salarios mínimos en departamentos como Huila, pero superior en ciudades como Bogotá, donde llega a 150. Con la nueva medida, «esto ya no puede ser», advirtió.

Destacó que el Plan Nacional de Desarrollo del actual gobierno es el encargado de determinar los límites máximos, que el citado decreto pretende modificar, lo que resultará una medida «improvisada e ilegal», augura.

Otro punto «crítico» es la determinación del precio de los inmuebles. Recordó que el precio de la vivienda corresponde al definido en la fecha de emisión de la escritura. Pero el reglamento propone establecer el precio en pesos proveniente de la separación o venta, sin posibilidad de indexación a la fecha del acto. Incluso «clasificado como abuso» no fija ese precio desde el principio, algo que sólo el Congreso puede hacer, según el sindicato.

«Fijarlo en pesos desde el principio, como Coca-Cola, genera tanta incertidumbre que es imposible controlar las variables económicas que me permitan garantizar que el precio estará dentro del límite fijado dos o tres años después», afirmó.

Transición

Otro punto que causa escozor es el régimen transitorio, que afectaría a la seguridad jurídica. «Es el retorno de los precios. Está claro que aquí tenemos control de precios, no desindexación», insistió Herrera, destacando que «el presidente de la República no tiene facultad para intervenir en los precios».

Tras el aumento del salario mínimo, los costos de producción aumentan entre un 10% y un 15%, lo que golpea más duramente a las Mipymes, que representan el 90% del sector. «Esto conducirá a la insostenibilidad financiera de los proyectos, a una menor inversión y a un mayor desempleo», advirtió el dirigente sindical.

Los constructores afirmaron que aproximadamente el 60% de los VIS actuales tienen un precio inferior al límite máximo. Pues bien, la definición del límite es un criterio legal de clasificación y por sí sola no equivale a determinar el precio final del inmueble.

Y teniendo en cuenta el libre mercado, las empresas constructoras definen los costes analizando diferentes variables.

En el futuro, el costo sería más gente viviendo informalmente, una disminución en la oferta de vivienda nueva, un aumento en la vivienda usada y un aumento en el precio de la vivienda nueva; y el alquiler aumenta.

«Lo más grave son los proyectos que no se han iniciado, porque ahí la presión de costos distorsionará la proyección financiera que tenían esos proyectos», advirtió.

«Aún no está claro qué pasará con todo eso» y «hoy nadie puede saber con seguridad qué pasará en el futuro».

“Evitar aumentos desproporcionados”

El Ministerio de Vivienda anunció ayer que con este decreto el Gobierno «busca evitar un aumento desproporcionado de los precios del VIS y proteger la planificación financiera de los hogares». Y aseguró que “el proyecto no representa un control de precios. En realidad, este instrumento normativo busca proteger a las familias de los compradores, ratificando que de acuerdo con lo establecido en el Estatuto del Consumidor y la Circular 004 de 2024 emitida por la SIC, el valor total de la vivienda debe ser pactado en pesos colombianos desde el inicio del proceso, sin aumento automático del índice anual”.

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