“Lo que Camacol debería hacer es pedir a sus miembros que no hagan promesas de ventas medidas en salarios dignos, porque eso es ilegal”.
Así lo afirmó el presidente Gustavo Petro este viernes en un mensaje publicado en su sitio web
El presidente consideró que no existe «ningún riesgo jurídico» en el citado proyecto de norma y afirmó que «el salario digno no incrementa significativamente el precio de la vivienda, porque el coste de la mano de obra llega al 20 por ciento».
«De lo que estamos hablando aquí es de que si se aumenta el límite máximo para la creación del VIS, dejaremos de crear viviendas realmente populares, que es el objetivo de la política pública de vivienda», afirmó el Jefe de Estado.
«Por lo tanto», agregó, «el hecho de que estemos bajando el techo del precio de la vivienda con salario digno a 135, lo que realmente implica es un aumento del peso por encima de la tasa de inflación de la vivienda, que fue del 3%».
El valor de la casa se debe negociar en pesos colombianos.
Cabe señalar que el Ministerio de Vivienda al publico para observaciones ciudadanas Proyecto de reglamento que armoniza el límite máximo general para viviendas de interés social (VIS) en 135 salarios mínimos legales mensuales vigentes, de acuerdo con lo establecido en el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2026.
Esta medida pretende evitar un aumento desproporcionado de los precios del VIS y proteger la planificación financiera de los hogares.
«El proyecto de norma no constituye un control de precios», explicó el Ministerio de Vivienda y afirmó que «este instrumento normativo busca proteger a las familias que compran».
También confirmó que, según la normativa, el valor total de la vivienda debe ser pactado en pesos colombianos desde el inicio del proceso, sin indexaciones automáticas ligadas al incremento anual del salario mínimo.
De esta manera, cree, se evitan aumentos repentinos (como los derivados del aumento del 23% del salario mínimo para 2026) y cualquier ajuste se limita a variables relacionadas con los costos de construcción, respetando lo pactado desde la separación de la vivienda, promesa de venta u orden fiduciaria.


