El tenis mundial vive desde hace dos años una doble tiranía, con el dominio de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en el circuito masculino y de Aryna Sabalenka en el femenino, una supremacía que entrará en juego a partir del domingo en el Abierto de Australia, primer Grand Slam de la temporada.
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– Lucha por el trono en la ATP –
Es la nueva rivalidad del tenis mundial. Incluso tiene un nombre no oficial, “Sincaraz”, jugando con el apellido de ambos como se hizo en su día con Roger Federer y Rafael Nadal, que dieron origen a “Fedal”.
En los dos últimos años, Alcaraz y Sinner se han repartido todos los títulos de Grand Slam, con cuatro para cada uno, aunque el italiano se ha mostrado intratable en Australia, donde ha levantado el trofeo en las dos últimas ediciones, mientras que el español nunca ha superado los cuartos de final en Melbourne.
Pero Alcaraz, que tiene 22 años, dos menos que Sinner, tiene más seniors (6-4) y si gana en Melbourne podría completar antes el Grand Slam.
Fuera de la cancha, ambos hacen gala de una buena amistad, demostrando que la rivalidad no tiene por qué convertirse en animosidad personal.
– ¿Finalmente un récord para Djokovic? –
Seguramente, el único tenista capaz de romper ese dominio es Novak Djokovic.
La veterana tenista serbia ostenta el récord de victorias en Australia (10) y acumula 24 Grand Slams, los mismos que la mítica australiana Margaret Court.
Pero Djokovic se está perdiendo ese título número 25 que le situaría como el primer tenista de la historia en alcanzar esta cifra. La edad y las lesiones están disminuyendo la capacidad del serbio de 38 años y esta semana se retiró de un torneo de preparación en Adelaida, alegando «no estar básicamente preparado».
Su declive también ha coincidido con la irrupción de Sinner y Alcaraz, contra los que no ha tenido ninguna posibilidad en los Grand Slams de los dos últimos años (su último major fue el US Open de 2023).
El año pasado llegaron a las semifinales de los cuatro grandes, pero no se clasificaron para ninguna final.
Por el momento se ha negado a fijar una fecha de retirada y recientemente destacó que su objetivo son los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde defendería el título conseguido en París 2024.
– ¿Quién puede detener al N.1?
En 2025, Sabalenka terminó como número uno del mundo WTA por segundo año consecutivo y su reinado actual es nada menos que incontestable, a pesar de que el tenis femenino es mucho más propicio a las sorpresas que el masculino.
La bielorrusa (27 años) ganó el año pasado cuatro títulos, la mayor cantidad en el circuito WTA, incluido su cuarto Grand Slam, el US Open.
También disputó las finales de Australia y Roland Garros y estuvo en semifinales de Wimbledon.
Ante este dominio, ¿quién podrá detenerla? La estadounidense Madison Keys demostró el año pasado en Melbourne que no es imbatible, como lo hizo su compatriota Coco Gauff en Roland Garros.
Incluso más recientemente, la kazaja Elena Rybakina ganó la final del Masters.
Estas tenistas y otras como la polaca Iga Swiatek (ex número uno del mundo y seis veces campeona de Grand Slam) y la norteamericana Amanda Anisimova (su verduga en Wimbledon) ya han demostrado en el pasado que pueden derrotar a la tigresa bielorrusa (como se la conoce en el circuito por el tatuaje que lleva en el antebrazo izquierdo).
Una de las atracciones del cuadro femenino será Venus Williams, siete veces campeona de Grand Slam, que a sus 45 años se convertirá en la tenista de mayor edad en disputar el Grand Slam australiano tras haber recibido una invitación de la organización.
– Horas nocturnas y calor –
En los últimos años, los torneos de tenis más importantes se han caracterizado por ampliar su horario, especialmente por la noche, con jornadas maratonianas que en ocasiones finalizan hasta bien entrada la madrugada.
El Abierto de Australia es uno de los ejemplos más representativos, a pesar de los esfuerzos de los organizadores por intentar mejorar la situación.
En 2023, el británico Andy Murray explotó durante su partido contra el local Thanasi Kokkinakis, que finalizó a las 04:05 hora local: “¿Qué hacemos jugando a las tres de la mañana?”. exclamó un rato antes.
Jugar de noche también ha sido una forma de luchar contra el calor, que a principios de año hace estragos en Australia.
La semana pasada se registraron temperaturas superiores a los 40ºC, aunque la previsión prevé algunas lluvias y temperaturas mínimas de 13ºC, que pueden dar un respiro a los tenistas.
eldeportivo.com.co/ AFP