El alquiler de la vivienda podrá aumentar hasta un máximo del 5,1% – Reporte diario

En Colombia, más de siete millones de familias viven en viviendas de alquiler y este número de hogares sigue creciendo. El aumento es consecuencia del índice de precios al consumo, que mide la inflación, cuyo resultado, por otra parte, fue calificado de regular: «la inflación fue muy mala en 2025», afirmó el economista.

@cate_manchola

La federación inmobiliaria colombiana Lonjas informó que «el incremento en el canon de alquiler que permite la ley para 2026 será del 5,1%», porcentaje que «es el máximo que se puede aplicar para ajustar el valor del alquiler mensual de una casa urbana en contratos con vigencia de un año, de conformidad con lo establecido en la Ley 8030 de 20

En el contexto del mercado de alquiler, la entidad señaló que «en Colombia se generan más de 32 mil millones de dólares con el alquiler de inmuebles residenciales», lo que se refleja en que «el 40,4% de los hogares viven en alquiler, más de 7 millones de familias».

También explicó que factores como la urbanización, la movilidad laboral, las preferencias generacionales y las oportunidades financieras han influido en el aumento del número de personas que viven de alquiler. En datos comparativos, afirmó que “en 2018, la participación en el arrendamiento ascendía al 32,5%”, y que “en 2024, ya se registró que la participación de los inquilinos aumentó al 40,4%”.

Respecto a la aplicación del ajuste, precisó que «la tarifa no se incrementa automáticamente en enero: el ajuste se aplica cuando el contrato vence a los 12 meses de su firma o del último aumento» y que «el aumento es legal siempre que no supere el 1% del valor comercial del inmueble».

Fedelonjas aclaró que «este ajuste no se aplica a los contratos residenciales firmados antes de 2003 ni al arrendamiento de inmuebles con destino comercial», señalando que en «los locales, bodegas, oficinas, oficinas y los que no sean residenciales, tanto el valor como el incremento deberán ser pactados entre las partes o según se especifique en el contrato de arrendamiento».

Como recomendaciones, la Federación señaló que “la notificación del aumento en el valor de la tarifa deberá realizarse por escrito y por correo certificado y deberá contener la fecha a partir de la cual comenzará a aplicarse”. Además, recordó que «si el arrendador (de vivienda urbana) aumenta el canon más allá de lo que marca la Ley, el inquilino puede exigir la resolución del contrato sin cobrar multas».

En cuanto a las buenas prácticas contractuales, destacó que es importante elegir siempre un experto inmobiliario con reconocida experiencia que elabore contratos con todos los requisitos legales y que «no celebre contratos orales, los contratos siempre deben celebrarse por escrito para evitar confusiones o abusos en el futuro».

Por último, ilustró un ejemplo de ampliación de escala. Si paga $1,300,000 de alquiler más $180,000 de administración y firma un contrato de arrendamiento el 3 de marzo de 2025, solo podrá aumentar el precio del arrendamiento después de un año; Serán $1.366.300. Además, “la administración mensual ($180.000) se incrementará según lo apruebe la asamblea de copropietarios”, aclarando que “esta cuota de administración aumenta en momentos distintos al arrendamiento”.

Reacciones a la inflación

Las reacciones continuaron ayer ante el dato de inflación anual de Colombia hasta 2025. El economista y gerente de Inversiones y Estrategia de Alianza Valores, Felipe Campos, dijo que «la inflación fue muy mala en 2025 y ha estado mala desde hace algún tiempo».

Según el experto, «se le puede echar la culpa a Duque, a Petro, a ambos, a la pandemia, a Ucrania, al desempleo, al aumento del gasto y al gasto, al salario mínimo, al dólar o al banco. Pero no digáis que una inflación del 5,10 por ciento es buena», subrayó. Según su visión, Colombia tenía una inflación que cada vez subía más y bajaba más lentamente. A partir de 2021, la canasta familiar crecerá un 37%, casi el doble que México y Brasil, países que tuvieron una inflación más alta que la nuestra durante 20 años. Contextualizó que este gobierno no lo bajó del 13 por ciento porque todos los países lo bajaron después de la pandemia. La diferencia es el momento: los vecinos lo bajaron al 4% un año después del crack; Este gobierno no baja del 5% desde hace tres años. Y enfatizó: «Tan malo es llegar al 13% en 2022 como pasar todo el 2025 al 5%, y el 2026 tiene la misma pinta».

Para el economista, el costo es claro: «perdimos una inflación baja y predecible. Si ya no se cumple la meta, nadie sabe qué precios hay que ajustar, el Banco pierde credibilidad, cobran más intereses a todos los colombianos y el próximo shock volverá a ser de dos dígitos».

_

Comparte este artículo

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest