Dieciséis años después de las consultas simbólicas que pusieron sobre la mesa el debate sobre la autonomía regional, la llamada Votar en el Caribe vuelve a entrar en la agenda política en el norte del país.
Esta vez el punto de partida no es la campaña electoral, sino Proceso de formación dirigido a periodistas, comunicadores y líderes de opinión.preparar el terreno para la posible presentación de una segunda declaración de ciudadanía en 2027.
La iniciativa fue presentada, entre otros: Gobierno del Atlántico, la Escuela de Administración Pública (ESAP) y el canal regional Telecaribeen celebración del 16º aniversario de la consulta del 14 de marzo de 2010
Ese día participaron más de 2,5 millones de ciudadanos de ocho departamentos del Caribe colombiano votación simbólica en el que expresaron su apoyo a una mayor autonomía regional.
Gobernador Eduardo Verano dialoga con periodistas sobre regionalización y gestión pública. Foto:Gobernación
Aunque el resultado Esto no tuvo consecuencias legales directas.dejó una fuerte señal política: el Caribe quería discutir su modelo de organización territorial y de relaciones con el gobierno central.
Hoy, el tema vuelve a escena con un objetivo concreto: la conversión eléctrica. Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP) en uno Región como unidad territorial (RET)una cifra que permitiría una mayor autonomía administrativa y presupuestaria.
Gobernador del Atlántico y Presidente de RAP Caribe Eduardo Verano de la Rosaha sido uno de los principales impulsores de esta idea durante años. En su visión, una segunda votación caribeña sería un paso político necesario para perpetuar este modelo.
«Debemos prepararnos para una segunda votación en el Caribe. La única manera de capacitar a la gente para que comprenda las bases jurídicas y económicas de este proceso es a través de la prensa», afirmó al firmar el acuerdo.
Un proceso político para volver a las urnas
El proyecto regionalista no es nuevo en el Caribe colombiano. Desde la Constitución de 1991, se abrió la oportunidad para que varias regiones del país se convirtieran en unidades territoriales con mayor autonomía, gracias a Artículos 306 y 307 de la Carta Política.
El Voto Caribeño 20267 tiene como objetivo reafirmar el compromiso con la autonomía regional. Foto:Gobernación
Sin embargo, a lo largo de treinta años este modelo nunca se ha realizado plenamente.
Para Verano, el desafío ahora es transformar el apoyo político expresado en 2010 en una decisión con consecuencias jurídicas.
«Una región como unidad territorial no es una simple suma de departamentos que en conjunto crean un plan. Requiere de un trabajo constante y de una institucionalidad propia», explicó.
Uno de los argumentos que suele aparecer en el debate es la gestión centralizada de los recursos públicos. Según datos citados por el gobierno atlántico, Alrededor del 85% de los ingresos estatales se administran a nivel central.lo que limita la capacidad de los departamentos para completar proyectos a gran escala.
En este contexto, los partidarios de la iniciativa sostienen que una región autónoma podría gestionar directamente proyectos en áreas como infraestructura, medio ambiente y desarrollo económico.
«La autonomía regional no significa dividir el país. Significa fortalecerlo territorialmente», enfatizó el presidente.
Periodismo, pedagogía y debate público
El punto de partida de esta nueva etapa será un proceso de formación dirigido a periodistas y comunicadores. El programa incluye, entre otros: curso gratuito «Periodismo y comunicación pública»con duración de 40 horas y certificado ESAP.
Periodistas presentando un programa destinado a preparar un debate sobre la votación en el Caribe. Foto:Gobernación
El contenido de las clases abarcará temas relacionados con la gestión estatal, la planificación pública y la regionalización.
Para Adaúlfo Calderón Pacheco, director territorial de la ESAP, La idea es que los profesionales de los asuntos públicos tengan más herramientas para explicar estos procesos a los ciudadanos.
Según Calderón, el objetivo es que el debate sobre la región caribeña no se limite a círculos técnicos o políticos, sino que llegue a la discusión pública.
“Queremos ver una mayor apropiación de lo que significa la región y de lo que puede representar para el territorio”, añadió.
El canal Telecaribe también se sumó a la iniciativa, recordando su papel en la pedagogía de la primera votación en el Caribe en 2010.
a su gerente, Ismael Fernández GámezLos medios regionales tienen una responsabilidad particular en este punto del debate.
Según explicó, el acuerdo permitirá a periodistas y medios de comunicación comprender mejor el lenguaje técnico de la planificación territorial y la gestión pública.
Ruta política hacia 2027
Si bien el proceso pedagógico ya ha comenzado, el camino institucional aún tiene varias etapas.
Para que se lleve a cabo una nueva votación caribeña, primero debe aprobarse en el Congreso un proyecto de ley que autorice un referéndum regional. Sólo después de este procedimiento será posible reprogramar las elecciones.
El gobernador Verano aseguró que Viceministro del Interior Jaime BerdugoExpresó la intención del Gobierno nacional de presentar esta iniciativa antes de que finalice el actual período legislativo.
Si el proceso continúa, el nuevo Congreso, que se establecerá el 20 de julio, tendrá la tarea de continuar el debate.
Mientras tanto, en el Caribe, el entorno político en torno a la regionalización está empezando a cambiar.
Según los partidarios de la iniciativa, el objetivo básico es que cuando llegue yAl tomar decisiones en las elecciones, los ciudadanos Los países del Caribe no tienen claro lo que realmente significa convertirse en una región con mayor autonomía dentro de Colombia.



