El expresidente Evo Morales rechazó la medida, sugiriendo que existe una desproporción económica inaceptable entre los ingresos de la población y el aumento de los precios de los combustibles.
18 de diciembre de 2025. el presidente por boliviaRodrigo Paz, anunció eliminar del subsidio de combustibles en el país y declaró emergencia económica, financiera, energética y social porque, según dijo, su país no puede seguir funcionando “con los estándares de los últimos 20 años”, en referencia a los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
«Es una decisión histórica para salvar la patria que nos permitirá actuar con rapidez, coordinar el Estado y tomar medidas firmes para estabilizar la economía, proteger a las familias bolivianas y hacer crecer la producción», dijo Paz en un anuncio televisado sobre la medida tomada por decreto. «Hemos tomado una decisión central, proteger el bolsillo de la gente y brindar seguridad en la energía y los combustibles, con precios claros y acceso garantizado», afirmó.
cambio de precio
En Bolivia el litro de diesel y gasolina se vende a un precio subsidiado de alrededor de 0,53 dólares, que se mantiene estable desde hace más de 20 años y representa un costo anual para el Estado de más de 2 mil millones de dólares. «Los bolivianos sabemos que tenemos que ser honestos con los hidrocarburos», dijo Paz, quien prestó juramento el 8 de noviembre.
Tras el anuncio del Presidente, se informó la gasolina especial costará 6,96 bolivianos el litro, equivalente a un dólar; gasolina premium a 11 bolivianos ($1,58); el litro de diésel a 9,80 bolivianos (1,40 dólares); combustible para aviones por 10,57 bolivianos ($1,51), combustible para aviones por 10,74 bolivianos ($1,54). En tanto, el precio de una bombona de gas se mantendrá en 22,50 bolivianos (3,23 dólares).
Junto a la suspensión del subsidio, el presidente anunció otra serie de medidas económicas, como eliminar el diésel de la lista de sustancias controladas para facilitar su importación. “Esto también nos permite asegurar el abastecimiento continuo para el transporte, la producción, la agroindustria y sectores estratégicos del país”, defendió.
«El peor regalo de Navidad»
Evo Morales Negó la iniciativa de Paz, calificándola de improvisada. «Sus medidas representan una desproporción económica inaceptable entre los ingresos de la población y el aumento de los precios de los combustibles»afirmó en una publicación en la red social
Para el expresidente, Bolivia necesita decisiones responsables que protejan los bolsillos de las mayorías, fortalezcan la planificación gubernamental y garanticen la estabilidad económica. «Sin estudios, sin consenso y sin salvaguardas contra la volatilidad internacional, el levantamiento del subsidio se convierte en una penalización social y no en una solución estructural», afirmó. “Mientras los ricos están exentos de impuestos, los pobres soportan un aumento desproporcionado en los costos del combustible, lo que seguramente conducirá a un aumento de los precios en todos los niveles. «El gobierno de Rodrigo Paz acaba de darle al pueblo boliviano el peor regalo de Navidad.»se lamentó.
Por el contrario, el gobierno de Donald Trump aplaudió las reformas de Rodrigo Paz, al tiempo que ofreció su ayuda para apoyar al país sudamericano en esta fase de transición que emprende. «Estas medidas son un cambio de rumbo necesario que sienta las bases para un futuro más próspero y seguro para todos los bolivianos, después de años de estancamiento económico, corrupción y mala gestión»dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, marcorubioen un comunicado. «Estados Unidos trabajará con el gobierno de Bolivia para garantizar que estas reformas traigan beneficios al pueblo boliviano en el menor tiempo posible», añadió.
Inseguridad social
Los ciudadanos amanecieron el jueves con incertidumbre. Largas colas en gasolineras y amenazas de protestas sociales después del aviso de retirada del subsidio de combustible. Otras reacciones contra la medida provinieron de gremios del transporte, como el de Transporte Libre de La Paz, cuyo dirigente, Limbert Tancara, afirmó que los conductores están muy perjudicados y perjudicados por el decreto.
Según Tancara, los conductores decidieron aumentar el costo de las tarifas del transporte público, de 2,40 a 5 bolivianos (de 0,34 a 0,71 dólares) en distancias cortas y de 3 a 6,50 bolivianos (0,43 a 0,93 dólares) en trayectos largos, al igual que los taxis de ruta fija o «truuttaxi». «Si el gobierno da marcha atrás en este decreto supremo no se materializará esta situación que estamos planteando», dijo Tancara, asegurando que su sector se está coordinando con otros sindicatos para realizar una manifestación conjunta contra la norma que, según afirma, ataca a los sectores populares.
En otras regiones, los transportistas también anunciaron reuniones entre este jueves y sábado para analizar medidas gubernamentales, mientras que la Central Obrera Boliviana (COB) tendrá una reunión de emergencia el viernes para analizar medidas contra lo que consideró un «gasolina».