Avance de las elecciones y confirmación de los pasos autoritarios del gobierno – Reporte diario

El viernes 27 de marzo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció sorpresivamente un cambio en el calendario electoral, adelantando las próximas elecciones locales al 29 de noviembre de este año, cuando debían celebrarse el 14 de febrero de 2027. Alcaldes, prefectos provinciales, concejales municipales, concejales provinciales, concejales provinciales de los siete partidos y concejales parroquiales y directivos. (CPCCS), lo que demuestra la importancia del proceso.

La decisión se ha justificado en las posibles afectaciones por el fenómeno de El Niño, que los organismos científicos no prevén con tantos meses de antelación y que supone una situación empresarial que, no por primera vez, coincidiría con periodos electorales. Además, el informe se dice «reservado» pero sus proyecciones indican que sólo el 5% de las circunscripciones se verían afectadas, sin obstaculizar el desarrollo general del proceso. Además, la decisión se tomó por cuatro votos en contra de la curadora Elena Nájera, quien cuestionó el informe en el que se basó, señalando que tal decisión no se tomó ni siquiera en el momento de la pandemia de covid. Coincidencia o no, pocas horas del mismo día dimitió el director del Instituto de Meteorología, aunque no se ha referido al calendario electoral.

La decisión adolece de graves errores:

  1. Se ha demostrado que es inconstitucional porque en los artículos 148 y 130 de la Constitución se habla de oportunidades de avance debido a graves crisis políticas, entre ellas la «muerte cruzada» y el impeachment del Presidente.
  2. En este sentido, el artículo 87 del Código Democrático establece que las elecciones sólo se adelantan en circunstancias excepcionales de crisis política.
  3. El Acuerdo 408-24 de la Contraloría Estatal señala que los informes meteorológicos no son soporte suficiente para cambiar los plazos legales.

Estas referencias en sí mismas muestran que se está violando el derecho al voto. Si bien la situación era realmente grave a nivel nacional, surge una pregunta esencial: ¿Por qué siguen adelante y no prefieren posponer las elecciones? De hecho, este es un interés del gobierno. El Gobierno, que en cualquier caso debería cumplir con la obligación de defender a la población y proteger a las personas y a la naturaleza de los efectos de todas las amenazas previsibles, pero no demuestra que esté tomando medidas en situaciones como las fuertes lluvias, incluidas inundaciones, vividas durante estos meses.

En este y otros casos, la mayoría del consejo electoral demuestra que la organización está controlada por los intereses del gobierno de Noboa, desconociendo la independencia que se debe a la organización y a sus asesores. Las organizaciones políticas que se oponen al gobierno desde posiciones de izquierda e incluso de la derecha oligárquica tradicional, ven muy reducidos los plazos para organizar y nominar candidatos, un proceso más controlado desde el poder central, independientemente de que pudieran haber sabido de antemano que esto sucedería. Peor aún, la campaña electoral abierta y en los medios de comunicación se reduce a 15 días, prácticamente la mitad del plazo normal, dificultando que el pueblo conozca las propuestas y candidaturas de quienes no cuentan con los millones que tienen el presidente y sus aliados para gestionar la publicidad.

El gobierno tiene aquí otro interés visible. Considerando que su imagen está cayendo o, lo que es lo mismo, el rechazo popular está creciendo al punto que lo ubica como uno de los gobernantes del continente con peores índices de aceptación, impidiendo que este proceso continúe y empeore por la falta de solución a los problemas sociales que ofrecía. No hay una reducción real del crimen organizado ni altas tasas de muertes violentas, mientras ya cuentan con una oficina del FBI en el país y la intervención militar estadounidense. Por el contrario, hace unos días el New York Times reveló que esta unión de fuerzas preparaba el bombardeo de una granja lechera perteneciente a una familia de agricultores, lo que fue propagandizado como un ataque al narcotráfico.

Es posible que crean que el avance evitará también su reducción electoral porque posiblemente regresen los apagones generalizados en el país, hoy más difíciles de enfrentar porque Noboa dañó las relaciones comerciales con Colombia y hoy no será posible comprar electricidad para compensar el déficit en Ecuador. También hay indicadores de la reducción de la capacidad de gasto de las familias, que afecta a diferentes estratos sociales, no sólo a los más pobres.

Pero hay otras acciones legales que con este cambio quedan bajo la perspectiva del análisis electoral. Por un lado, Revolución Ciudadana, por orden de un juez de la Corte Nacional Electoral, queda suspendida por nueve meses, lo que le impide participar como tal y sólo puede formar alianzas luego de que sus candidatos suspendieran inmediatamente esa organización. Y por otro lado, los partidos nacionales Construye y Unidad Popular están sujetos a un proceso para cancelar su registro legal. En el caso del partido de izquierda Unidad Popular, uno de los principales opositores a las políticas de extrema derecha en el gobierno actual, se alega que no se contabilizan los nombres de los miembros del Movimiento Popular Democrático, organización con la que se fusionó y que, además, inexplicablemente habría pasado de tener 206.771 afiliados a 31.000.000, sin presentar pruebas de ello. 5.01000000000000000000000 sin haber presentado, no existe. En apenas diez días estas partes deberán presentar su defensa, sin que sea una condición válida.

Estas acciones del Consejo Nacional Electoral y de los Jueces Electorales van en la dirección de tener sólo candidatos del gobierno o de organizaciones que por su debilidad organizativa no pueden estar en condiciones de competir en las elecciones. En todo esto está el sueño de un partido único.

No se puede olvidar que en este momento el mismo consejo y tribunal electoral podría asfixiar financieramente a organizaciones como UNE, CONAIE, Yasunidos y UGTE mediante multas y procedimientos dudosos. Todas son organizaciones democráticas que organizan a importantes sectores populares, que por ello se han enfrentado al gobierno de Noboa.

Como se puede observar, la democracia en Ecuador enfrenta peligros cada vez más fuertes. Se confirma que la extrema derecha utiliza mecanismos democráticos para tomar el poder, pero luego la democracia se presenta como un obstáculo a sus anhelos autoritarios y de dominio total sobre la mayoría de la sociedad. Noboa sigue ese camino, al igual que otros gobernantes del continente.

* Académico y ex Ministro de Medio Ambiente del Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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