El Departamento del Atlántico está enfrentando una situación crítica en relación a la atención doméstica, impulsada por un alarmante aumento en los índices de criminalidad, según lo manifestado por el Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el Ministro del Interior, Armando Benedetti, durante un Consejo de Seguridad celebrado en Malambo.
Los datos expuestos en la reunión, donde participaron autoridades locales junto con fuerzas de seguridad, evidencia que el Atlántico ha registrado un incremento histórico en delitos como el hurto, el secuestro, los homicidios y la incautación de armas.
«Es realmente sorprendente observar el ascenso de los crímenes en esta sección. El Atlántico se posiciona en la cúspide nacional de las infracciones delictivas que se cometen en nuestro país», declaró el Ministro Benedetti, destacando la seriedad de la crisis.
Por su parte, el Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, complementó esta información, señalando que un asombroso 96% de los delitos se concentran en áreas urbanas, lo que pone de manifiesto el conflicto entre grupos criminales que se desarrollan principalmente en las ciudades del departamento.
Entre los grupos criminales destacados se encuentran «Los Costeños» y el «Clan del Golfo», formados mayoritariamente por jóvenes de menos de 23 años.
MinDefensa Pedro Sánchez en el Consejo de Seguridad en la Comuna de Malambo, Atlántico. Foto:Gracias a la amabilidad: Ministerio de Defensa
Los números están preocupados
Las cifras presentadas son verdaderamente alarmantes: la tasa de asesinatos ha aumentado en un 8% en comparación al año anterior, y la mayoría de las víctimas pertenecen a los mismos grupos criminales, además, se ha registrado un incremento del 24% en casos de extorsión.
El Ministro Benedetti también advirtió sobre la concentración de actividad delictiva en Barranquilla (50%) y Soledad (25%).
Entre las medidas anunciadas está el aumento del personal policial especializado en inteligencia y la policía judicial, el fortalecimiento de la red de cámaras de seguridad y la implementación del Proyecto Púrpura, cuyo objetivo es combatir la violencia contra las mujeres.
En el Consejo de Seguridad, el Ministro del Interior, el Ministro de Defensa y la cúpula militar. Foto:Gracias a la amabilidad: Ministerio del Interior
El Gobernador del Atlántico, Eduardo Summer, junto con los alcaldes de los municipios más afectados como Soledad, Malambo, Manatí, Santo Tomás, Palmar, Polonuevo, Sabananda, Baranoa y Galapa, asistieron a la reunión, resaltando la importancia de abordar las causas sociales detrás de estos problemas.
«El gobierno nacional ha sostenido que la solución a esta crisis requiere que el 70% de las operaciones sea a través de un enfoque integral del Estado y solo un 30% son estrategias militares y policiales. En este sentido, el gobierno del Atlántico y los presentes reconocen la importancia de fortalecer el núcleo de cada sociedad, que es la familia, para asegurar un futuro mejor para todos», afirmó el Ministro de Defensa.
Una solicitud para las autoridades locales
Las autoridades locales del Atlántico expusieron en el Consejo de Seguridad conclusiones específicas y priorizaron el fortalecimiento de la seguridad en los centros penitenciarios, así como la instalación de inhibidores de señal con el fin de combatir la extorsión perpetrada por prisioneros desde dentro.
El gobernador Eduardo Summer subrayó la urgencia de estas medidas luego de la reunión: «El asunto más crítico es indudablemente la extorsión que se origina en las prisiones. Es fundamental implementar controles de señal y regular de manera más estricta este aspecto», declaró.
Además, se acordó realizar controles exhaustivos en áreas estratégicas que han sido identificadas como puntos críticos para el tráfico de drogas, como el Distrito SAPE en Barranquilla y el distrito de Santa Verónica en Juan de Acosta. Estos lugares han sido señalados como las principales rutas para el tráfico de narcóticos.
El Presidente del Departamento ha relacionado directamente el aumento de los homicidios en la región con las tensiones y ajustes de cuentas entre organizaciones criminales que luchan por el control del microtráfico en diversos distritos y rutas de producción de drogas. Esto resalta la complejidad del escenario de seguridad en el Atlántico.



