Actualmente, se ha declarado una alerta roja en Barrancabermeja, lo que ha activado todas las alarmas debido a las condiciones críticas que se viven en la zona. Esta alerta, en particular, está relacionada con el estado del Río Magdalena, cuya altura ha superado los niveles de inundación en la parte superior del muelle del distrito. Las autoridades están especialmente preocupadas por el impacto que esto pueda tener en la comunidad.
La gestión de riesgos local ha enfatizado la importancia de este monitoreo constante, ya que la finalidad es evitar tanto el daño a los cultivos como la pérdida de vidas. En este contexto, se ha señalado que las áreas más críticas incluyen Ciénaga del Opón, La Candelaria y Bocas de la Colorada, donde los efectos de las lluvias han sido devastadores.
Se ha reportado que varios cultivos y animales han resultado gravemente afectados, lo que ha llevado a las autoridades a organizar una evaluación para determinar las pérdidas y el número de víctimas en la región. Ricardo Andrés Herrera, director de gestión de riesgos y desastres (E), ha indicado que se implementará un programa de cuidado humanitario y distribución de alimentos para aquellos que han sido afectados por esta emergencia.
Desde el pasado 4 de mayo, la Oficina de la Alcaldía de Barrancabermeja emitió un informe alertando que la altura del río estaba alcanzando niveles alarmantes, con una medición de 4.64 metros de profundidad. Desafortunadamente, esta cifra parece estar en aumento, lo cual preocupa a las autoridades y a la población.
Las personas que se encuentren en situaciones difíciles debido a las lluvias, especialmente en el puerto de petróleo, deben comunicarse directamente a través de la línea 324 380 8821 de la Dirección de Gestión de Riesgos para recibir asistencia. Esta acción se enmarca dentro de la estrategia de apoyo a las comunidades afectadas, buscando promover un entorno de solidaridad y recuperación.
“Hacemos un llamado a toda la comunidad para que se una en esta situación crítica. Hemos mantenido comunicación con los líderes de las áreas vulnerables y hemos explicado el procedimiento de asistencia para que puedan recibir ayuda. La intención es no solo proporcionar atención médica primaria, sino también asegurar una respuesta humanitaria adecuada y posteriormente trabajar en la recuperación del sector”, expresó Herrera.
Es importante resaltar que, según la unidad de gestión de riesgos, alrededor de 20 municipios han sido declarados en alerta roja. Entre los municipios afectados se encuentran Piedecuesta, Charalá, Matanza, San Joaquín, Puente Nacional y Rionegro. Esta situación refleja un cuadro alarmante en la región de Santander, donde se han reportado efectos severos como resultado de las inundaciones y los desbordamientos de ríos que han afectado incluso los sistemas de aguas residuales. La comunidad debe estar atenta y preparada para cualquier eventualidad.
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Melissa Múner es Zambano
Corresponsal de tiempo – Bucaramanga