A cuatro meses de la inauguración oficial, el complejo educativo que prometió integrar la educación primaria y superior en El Tarra, Norte de Santander, aún no abre sus puertas. La unidad investigadora de Radio Caracol descubrió que las instalaciones no cuentan con agua, electricidad y alcantarillado, lo que impide que 391 alumnos del colegio y 220 jóvenes de programas técnicos y vocacionales inicien clases.
La construcción, financiada por el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa (FFIE) y ejecutada por Técnicas Innovadoras de Construcción, incluyó 11 aulas modulares y requirió una inversión de 8 mil 380 millones de pesos. Sin embargo, irregularidades administrativas y fallas en la planificación de los servicios básicos paralizaron su funcionamiento.
En 2025, la empresa de servicios públicos de El Tarra (Espta) confirmó inicialmente la disponibilidad del acueducto, pero luego corrigió el concepto: la red municipal no cubría la zona. Pese a ello, el Ministerio de Carreteras e Infraestructuras concedió el permiso de construcción y FFIE decidió continuar las obras para evitar indemnizaciones a la empresa constructora.
Actualmente, la línea del acueducto recién ha sido contratada y se espera que el servicio de agua esté disponible en mayo. Mientras tanto, los estudiantes del ISER reciben clases en condiciones de hacinamiento, lo que revela la falta de soluciones para la educación en la región afectada por el conflicto.



