Eric Schmidt, el antiguo director ejecutivo y presidente de Google, compartió sus reflexiones acerca de la inteligencia artificial (IA) durante una reciente entrevista en la TED2025. Según Schmidt, la aparición de servicios secretos no humanos constituye un «gran evento» para la humanidad.
En su conversación, el empresario junto con una computadora, subrayó cómo la sociedad ha “subestimado” el impacto de la IA y destacó la necesidad de un compromiso activo en su adopción y el diálogo en torno a sus implicaciones. Schmidt advirtió que aquellos que no integren esta tecnología en sus vidas y negocios simplemente «no serán relevantes» en el futuro.
Inteligencia artificial. Foto:Istock
Schmidt anticipó que el futuro se verá cada vez más influenciado por agentes autónomos capaces de gestionar procesos comerciales de manera integral y comunicarse entre ellos utilizando el lenguaje natural.
La conferencia TED2025 congregó a destacados expertos y líderes tecnológicos quienes se dedicaron a explorar las amplias repercusiones de la IA, así como las oportunidades y riesgos que surgen del avance acelerado de esta tecnología.
Durante su intervención, Schmidt notó que muchas personas suelen reducir su visión sobre la IA a herramientas como ChatGPT, mientras que él sostiene que el verdadero potencial de esta tecnología se extiende mucho más allá de esa percepción inicial. Recordó el importante hito que constituyó la victoria de Alphago en 2016, cuando la inteligencia artificial mostró una estrategia sin precedentes en el juego de Go, superando la creatividad humana en una disciplina que cuenta con más de 2.500 años de historia. Este episodio marcó, según Schmidt, el inicio de una revolución tecnológica que sigue evolucionando con sistemas capaces de planificar de forma autónoma, argumentar y ejecutar tareas complejas.
Inteligencia artificial. Foto:Istock
Dos años de gran progreso
El ex director acentuó que los avances significativos en el ámbito del aprendizaje por refuerzo de los últimos dos años han permitido que la IA realice tareas complejas de planificación y estrategia, como se evidenció en los modelos recientes de Operai y DeepSeek. Esta evolución tecnológica señala que estos sistemas ahora son capaces de redactar documentos complejos en cuestión de minutos gracias a su excepcional capacidad de procesamiento.
Schmidt también habló sobre los desafíos que enfrenta la industria tecnológica, especialmente la escasez de datos, lo que ha llevado a la necesidad de generar información sintética para alimentar los modelos de IA. Destacó que el crecimiento exponencial en la capacidad informática, que se debe a mejoras en hardware y algoritmos, ha multiplicado la demanda de recursos para llevar a cabo tareas avanzadas de planificación, en algunos casos, por cien o mil.
El mayor problema es la energía y el hardware. Resolver estos desafíos podría abrir la puerta a nuevas formas de conocimiento y descubrimientos científicos.
Eric Schmidt Empresario de computadora
Los riesgos de la IA
La inteligencia artificial se utiliza, entre otras cosas, en medicina, transporte, ingeniería. Foto:Istock
En cuanto a los riesgos asociados con la IA, Schmidt manifestó su preocupación respecto a la autonomía de la inteligencia artificial. Este tema fue también tocado por el experto Yoshua Bengio durante el evento, quien sugirió que se detuviera el desarrollo de sistemas que puedan operar de manera autónoma, una postura que Schmidt reconoció como válida aunque difícil de llevar a cabo en un mercado global competitivo. El ex CEO de Google explicó la necesidad urgente de establecer límites y mecanismos de vigilancia claros que prevengan escenarios de control desmedido en lugar de sofocar la investigación.
Las compañías tecnológicas discutieron ejemplos donde los sistemas de IA podrían crear su propio lenguaje o mejorar sus habilidades de forma recursiva, lo que complicaría la supervisión humana. Argumentó que la industria debe identificar puntos críticos en los que sería esencial «separar» estos sistemas, por ejemplo, evitar el acceso directo a armamento o la explotación de capacidades de replicación sin autorización.
Schmidt subrayó que «tenemos que observar y controlar la capacidad» de la IA, enfatizando la importancia de establecer criterios antes de que la autonomía de la IA supere la supervisión humana.
Estos mensajes finales transmitidos por Schmidt reflejan no solo la emoción por los avances en inteligencia artificial, sino también una visión clara de los retos que enfrenta la humanidad en este nuevo panorama tecnológico.